¡Viva Profamilia, viva la libertad de expresión, vivan los derechos sexuales y reproductivos!

La jueza de la Quinta Cámara Civil y Comercial del Distrito Nacional, Eunice Minaya Pérez, falló a favor de que se permitiese la Campaña de Profamilia sobre derechos sexuales y reproductivos. Creo que lo fundamental es la libertad de expresión.
Eunice Minaya Pérez, jueza de la Quinta Sala Civil y Comercial de primera instancia del DN

Muy contenta que hayan juristas como Laura  Acosta, Nassef Perdomo, Cristóbal Rodríguez. Y de que hayan instituciones como PROFAMILIA. Felicitaciones a Magaly Caram que es la cabeza serena y visible de Profamilia durante 50 años, a Fausto Rosario, Presidenete de Profamilia y a toda su dirección, a Susi Pola, por conducir el proyecto y darle toda su autoridad ética y como activista social por las causas de la mujeres muy constante y valiente; a nuestra Myrnita Flores Chan, por ser tan participativa en distintos foros, espacios democráticos, ...a la jueza Eunice Minaya, y a todo el pueblo dominicano, incluyendo a quienes usaron una herramienta de la democracia luchando por sus ideas...pues nos tensaron...y nos permitieron aprender sobre lo que es institucionalidad y democracia en un Estado de Derecho.
Di izquierada a derecha, Nassef Perdomo, Laura Acosta, y Cristóbal Rodríguez, abogados de Profamilia.
Magaly Caram, directora ejecutiva de Profamilia, Fausto Rosario, Presidente de Profamilia, y Susi Pola, responsable del Proyecto, Imoulsando los derechos sexuales y reproductivos.


Abrazos,

Mildred Dolores Mata

Los cuerpos de las mujeres son de las mujeres. También nuestros derechos sexuales.

En una capaña de profamilia está el spot donde se le informa a una jovencita que puede tener relaciones sexuales y la presenta con un preservativo contraría a las personas, religiones, familias, a los adultos que tienen la programación del dominio y la desvaloración de la mujer que desarrolla relaciones sexuales fuera del matrimonio.

Son descalificaciones y violencia, en nombre del control, y la posesión. Dice Rosa Cobo, una filósofa española, y diría también que Michael Foucault, que lo esencial es que nuestros cuerpos no nos pertenezcan, como mujeres. De ahí los mandatos de la virginidad, y las descalificaciones de "chiviricas, decalentás, aviones, cartones", y votan las jovencitas de las casas, las obligan a unirse en pareja.

Los intentos de suicidios de jovencitas están a la orden del día, son las que están embarazadas, ¿por qué?: Hay un choque terrible de dos mundos, y las jovencitas presionadas por los varones que no se educan en el control de la sexualidad, y por las famuilias que no las quieren, el Estado que no las protege, y algunas personas en las religiones como sus carceleros despreciadores, y a todo el que las alienta. Admiro a PROFAMILIA, su valor, su arriesgarse, por la mujer.

No me gusta como habla el señor Nicolás López Rodríguez y no pido un recurso de amparo para que lo callen. Sorry, ya su control sobre los cuerpos de las mujeres está siendo cuestionado, y quieren censurar, dominar, controlar, debilitar la democracia. Su dictadura que la permitan en su seno de la Iglesia, donde las mujeres no tienen poder. Cero represión a la libertad de expresión.

http://www.mildredmata.me/2013/05/profamilia-ama-toda-mujer-desde-hace-50.html

El Codigo de Niñas/os y Adolescentes establece la educación sexual

UNFPA República Dominicana ·

El Art. 29 del Código del Menor

establece que todos los Niños, Niñas y Adoslescentes tienen derecho a ser informados y educados sobre los principios básicos de prevención en material de salud sexual y reproductiva.

¿Qué son los derechos sexuales y reproductivos? Editorial del periódico Acento.

http://www.acento.com.do/index.php/news/79209/56/Una-respuesta-al-Cardenal-Nicolas-de-Jesus-Lopez-Rodriguez.html#.UZMY3vH54zQ.facebook

 Una respuesta al Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez

Hemos tomado la lista de derechos sexuales y reproductivos elaborados por Profamilia de Colombia, y los hemos transcrito literalmente, sin omisión ninguna y sin agregar absolutamente nada.

15 de mayo del 2013

Acento.com.do   

El Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, arzobispo Metropolitano, Primado de América, acaba de decir que los derechos sexuales no son más que una “tontería” y un “invento de gente sin principios”.
Fausto Rosario, periódico Acento.

Respetamos lo dicho por el Cardenal, y lamentamos profundamente su ignorancia y actualización en materia de derechos  humanos. La Iglesia Católica ha sido, tradicionalmente, protectora de los derechos humanos, y algunos de los derechos fundamentales precisamente surgieron al amparo de los postulados del cristianismo.

Nicolás López Rodríguez, cardenal de la Iglesia Católica

Pero el Cardenal López Rodríguez se equivoca al decir algo tan serio como lo que acaba de afirmar. Decir que los derechos sexuales y reproductivos no existen es desconocer las culpas de los violadores de estos derechos. Es exculpar a los violadores de los delitos cometidos en franca violación de los derechos sexuales y reproductivos.

Pero sobre eso no se ha discutido en el actual debate. Incluso, las palabras del Cardenal no permiten precisamente la conversación o el diálogo, porque él dispara y descalifica moralmente a todo el mundo que entiende pueda tener diferencias conceptuales o de fe con él.

Ha dicho el Cardenal que los derechos sexuales y reproductivos son “un invento de gente carente de moral y de principios”. Le decimos que no, que se coloca en la antípodas de los derechos humanos, y que recordando a Fray Pedro de Córdoba y a Fray Antonio Montesinos, le decimos que los ciudadanos y ciudadanas que postulamos por una educación sexual y reproductiva y que defendemos los derechos sexuales y reproductivos también tenemos almas…

He aquí los derechos sexuales y reproductivos de los que hablamos, que han sido ratificados por el Estado Dominicano en por lo menos 21 convenciones, acuerdos y tratados, y que se encuentran avalados en los documentos de desarrollos principales de la República Dominicana.

Los derechos sexuales y los derechos reproductivos

Los derechos sexuales y derechos reproductivos son de conceptualización reciente y son los mismos derechos humanos interpretados desde la sexualidad y desde la reproducción.

Se ha dicho que los derechos sexuales y derechos reproductivos son los más humanos de todos los derechos y representan el pilar fundamental para el ejercicio de la ciudadanía, entendida más allá de la simple posibilidad de tomar decisiones en el ámbito público (elegir y ser elegido); ya que implica la posibilidad de mujeres y hombres de tomar decisiones autónomas sobre su propio cuerpo y vida en los campos de la sexualidad y la reproducción.
¿Si a los hombres y mujeres como ciudadanos y ciudadanas les es permitido decidir el destino de sus países, cómo se les puede privar de tomar decisiones acerca del destino de sus cuerpos?

¿Cuál es el alcance de los derechos sexuales?
Puede decirse que son aquellos que permiten regular y tener control autónomo y responsable sobre todas las cuestiones relativas a la sexualidad, sin ningún tipo de coacción, violencia, discriminación, enfermedad o dolencia.
Para las mujeres los derechos sexuales tienen un especial significado, pues involucran el derecho a ser tratadas como personas integrales y no como seres exclusivamente reproductivos y a ejercer la sexualidad de manera placentera sin que ésta conlleve necesariamente un embarazo.

Estos derechos se apoyan básicamente en:

    La capacidad de hombres y mujeres de disfrutar de relaciones sexuales satisfactorias.
    La ausencia de toda clase de violencia, coacción o abuso.
    El acceso a servicios de salud sexual que permitan atender y prevenir las infecciones, dolencias y enfermedades que afecten el ejercicio placentero de la sexualidad, incluidas las de transmisión sexual y el VIH/Sida.
    La posibilidad de separar el ejercicio de la sexualidad, de la reproducción.

Los derechos sexuales implican, entre otros:

    El derecho a reconocerse como seres sexuados.
    El derecho a fortalecer la autoestima y autonomía para adoptar decisiones sobre la sexualidad.
    El derecho a explorar y a disfrutar de una vida sexual placentera, sin vergüenza, miedos, temores, prejuicios, inhibiciones, culpas, creencias infundadas y otros factores que impidan la libre expresión de los derechos sexuales y la plenitud del placer sexual.
    El derecho a vivir la sexualidad sin violencia, coacción, abuso, explotación o acoso.
    El derecho a escoger las y los compañeros sexuales.
    El derecho al pleno respeto por la integridad física del cuerpo y sus expresiones sexuales.
    El derecho a decidir si se quiere iniciar la vida sexual o no, o si se quiere ser sexualmente activa/o no.
    El derecho a tener relaciones sexuales consensuadas.
    El derecho a decidir libremente si se contrae matrimonio, se convive con la pareja o si permanece sola/o.
    El derecho a expresar libre y autónomamente la orientación sexual.
    El derecho a protegerse del embarazo y de las infecciones y enfermedades de transmisión sexual.
    El derecho a tener acceso a servicios de salud sexual de calidad.
    El derecho a tener información sobre todos los aspectos relacionados con la sexualidad, conocer cómo funciona el aparato reproductor femenino y masculino y cuáles son las infecciones y enfermedades que se pueden adquirir a través de las relaciones sexuales.

¿Qué alcance tienen los derechos reproductivos?
Permiten a las personas tomar decisiones libres y sin discriminaciones sobre la posibilidad de procrear o no, de regular la fecundidad y de disponer de la información y medios para ello. También implica el derecho de tener acceso a servicios de salud reproductiva que garanticen una maternidad segura, la prevención de embarazos no deseados y la prevención y tratamiento de dolencias del aparato reproductor como el cáncer de útero, mamas y próstata.

Estos derechos se apoyan en dos principios fundamentales:

    Autodeterminación reproductiva, entendida como el derecho básico de todas las personas de decidir sobre su posibilidad de procrear o no, y en ese sentido planear su propia familia.
    Atención de la salud reproductiva, que incluye medidas para promover una maternidad sin riesgos, tratamientos de infertilidad, acceso a toda la gama de métodos anticonceptivos (incluyendo la anticoncepción de emergencia) y programas de atención de cáncer uterino, de mamas y próstata.

Los derechos reproductivos implican específicamente:

    El derecho a decidir libre y responsablemente el número de hijos y el intervalo entre ellos, y a disponer de la información, educación y medios para lograrlo.
    El derecho de hombres y mujeres de decidir de manera libre y responsable la posibilidad de ser padres o madres.
    El derecho a decidir libremente el tipo de familia que se quiere formar.
    El derecho a acceder a métodos anticonceptivos seguros, aceptables y eficaces (incluyendo la anticoncepción de emergencia).
    El derecho de las mujeres a no sufrir discriminaciones o tratos desiguales por razón del embarazo o maternidad, en el estudio, trabajo y dentro de la familia.
    El derecho a tener acceso a servicios de salud y atención médica que garanticen una maternidad segura, libre de riesgos en los periodos de gestación, parto y lactancia y se brinde las máximas posibilidades de tener hijos sanos.
    El derecho a contar con servicios educativos e información para garantizar la autonomía reproductiva.

Tomado de la Guía para la formación en Derechos Sexuales y Reproductivos para población en situación de desplazamiento con énfasis en violencia intrafamiliar y delitos sexuales elaborada por Profamilia (Colombia) dentro del Convenio Defensoría del Pueblo – OIM (2006).

PROFAMILIA ama a toda mujer desde hace 50 años

  • Profamilia ama a la mujer joven, ama a la mujer toda,
  •  considera digna a toda mujer, por eso:
  • cuando la mujer está teniendo relaciones sexuales, la sigue apreciando,
  • y le enseña a la mujer que debe protegerse con un condón, 
  •  no la discrimina, ni maltrata a la mujer que está teniendo sexo sin importar su edad,
  • por eso, en su campaña  PROFAMILIA enseña que hay que ponerse un condón, 
  •  y enseñar sobre este derecho es una muestra de cariño, y de respeto.
 Acá el video de la campaña de PROFAMILIA, y luego, más comentarios.


Algunas  niñas, jovencitas, están teniendo relaciones sexuales…Algunas  mayores de 18 también. Pero se están embarazando también. Y quizás con infecciones. Un 23 % de las embarazadas son menores de 18 años. ¿Cuántas se protegen?
Magaly Caram, directora ejecutiva de PROFAMILIA


Usar un condón es una responsabilidad para prevenir las dos cosas: las infecciones, y el embarazo.
Fausto Rosario, Presidente de Profamilia


La familia no debe rechazar a la mujer que en su seno ejerce la sexualidad sin estar en pareja, ni porque no esté mudada, no esté en unión libre, o no esté casada…
Susi Pola, directora del Proyecto Impulsando los derechos sexuales y los derechos reproductivos

Con el spot del condón como algo legítimo, como un derecho, Profamilia está dando apoyo a la mujer, aunque no esté casada o unida.

Hace mucho estamos diciendo que las familias al no aceptar el noviazgo de las jovencitas, y más si se enteran que está teniendo relaciones sexuales, las están empujando a casarse jóvenes. Las ven como una carga.

Con ese spot del condón en una mujer joven, PROFAMILIA se ha enfocado, de manera extraña, para la República Dominicana, en apreciar, apoyar, animar, a la mujer, en el ejercicio de la sexualidad como un derecho.

Alguien puso en un comentario de un artículo del periódico Acento que la Iglesia Católica también educa en el varón en la abstinencia. ¿Cuándo lo ha masificado? ¿A quién ha impactado? El machismo en RD es exagerado. La promiscuidad sexual en el varón se ha estimulado desde siempre. ¿Cuándo se ha hecho ese trabajo de promover la virginidad en el hombre?

Por eso el chocar con la campaña de PROFAMILIA, es porque  en ella se acepta que la joven que tiene sexo es digna, y se le orienta a protegerse.

Que la campaña de PROFAMILIA le caiga bien a la gente que cree que una mujer es menos si tiene sexo fuera del matrimonio es una utopía. Por eso no es extraño este rechazo. Despertemos, y aprendamos a amar a la mujer joven, esté teniendo o no esté teniendo sexo.

Aprendamos sobre el control y violencia contra la mujer: Tres mujeres cautivas en Cleveland, detalles.

Detalles sobre la violencia ejercida contra tres mujeres en Cleveland. Hay que aprender desde los vecindarios, desde las mujeres, desde las familias, y desde las autoridades de todo tipo, sobre estos casos. 

 mildred dolores mata

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Así fue el martirio de las tres jóvenes cautivas por 10 años en la casa de los horrores de Cleveland

 http://noticialibre.com/?p=133081

Adicto al sexo y despiadado. Así se definió Ariel Castro cuando la Policía le detuvo el pasado lunes. Ni una señal de arrepentimiento por haber retenido durante diez años a tres jóvenes y haber abusado de ellas brutalmente. Incluso mostró deleite en su éxito: en el primer interrogatorio del FBI rememoró todo los detalles de cómo logró secuestrarlas entre 2002 y 2004 –recordaba incluso cómo iban vestidas cada una de ellas–, y destacó su capacidad para despistar a la Policía hasta la fecha. Lo único que parecía pesarle era que el engaño no hubiera podido durar más tiempo.


Acá una excelente y detallista descripción de lo que pasaba en la casa y como el psicópota ejercía el control contra estas tres mujeres, así como la violencia, en una calle de Cleveland, EEUU.

Ni Castro, de 52 años, mostró misericordia con sus víctimas, ni sus hijos la muestran ahora con él. «Es un monstruo», «que le ejecuten», han dicho sus hijas Arlene y Angie, que habían sido amigas de una de las cautivas, Gina DeJesus, la tercera en desaparecer.

Los tres secuestros tuvieron lugar en la misma calle de Cleveland,Lorain Avenue, en tres puntos separados solo por unos doscientos metros. El primero fue el de Michelle Knight, el 2 de agosto de 2002. Tenía 21 años. Su desaparición tuvo poco eco. Las desavenencias con su madre y especialmente con el marido de esta, así como la edad, parecían indicar que se había fugado de casa. En poco tiempo la Policía retiró su nombre de la lista de personas desaparecidas.
Cámara de tortura

Ante la rapidez con que la Policía abandonó el caso, Castro volvió al ataque el 21 de abril de 2003. Ese día se acercó a Amanda Berry cuando salía de trabajar en un Burger King. La joven tenía 16 años y al día siguiente cumplía los 17. El secuestrador entró en conversación diciéndole que un hijo suyo trabajaba en el mismo establecimiento, y la invitó a subir al coche para llevarla a su hogar.

Castro, nacido en Puerto Rico, emigrado de pequeño con su familia a Cleveland y empleado hasta 2012 como conductor de autobús escolar, había acondicionado previamente su casa como «cámara de tortura y prisión privada», según palabras del fiscal del caso. Tras la marcha de su esposa, Grimilda Figueroa, que abandonó el hogar en 1996 llevándose a los cuatro hijos del matrimonio, tres niñas y un niño, Castro había creado una mazmorra en el sótano. «Mi padre había puesto candados en las puertas del sótano, el ático y el garaje, y no nos dejaba pasar a nadie cuando íbamos a verle», ha explicado su hijo Anthony.

Ya violento con su esposa, a la que siguió pegando tras su separación –en 2005 ella presentó una denuncia por nariz rota, fractura de costillas, hombros dislocados y coágulo en el cerebro; murió en 2012–, Castro empleó también la fuerza contra sus detenidas, de las que inmediatamente comenzó a abusar sexualmente.

A pesar de la seguridad que transmitía entre sus vecinos –sus paseos en una ruidosa moto por el vecindario, su actividad en grupos de música caribeña–, a Castro no le satisfacía la vida que llevaba. A comienzos de 2004 llegó a pensar en el suicidio y escribió una nota, ahora encontrada por el FBI, en la que decía: «Soy un depredador sexual. Necesito ayuda». En ella aseguraba haber sido sometido a maltratos de sus padres y a abusos de un tío. Pero sus palabras no traslucían arrepentimiento. «Están aquí contra su voluntad porque cometieron el error de subirse a un coche con un completo desconocido», escribió sobre sus víctimas. Además, ya estaba pensando en un tercer rapto. «No sé para qué sigo buscando otra. Ya tengo a dos en mi poder».
Gina, una amiga de sus hijas

Este ocurrió el 2 de abril de 2004. Castro buscó esta vez a una conocida de sus hijas, Gina DeJesus, de 13 años, especialmente amiga de una de ellas, Arlene. Se le acercó y propuso llevarla a reencontrarse conArlene.

Las tres fechas de los secuestros eran festejados por Castro, que a lo largo de los años obligó a sus víctimas a celebrar su «nuevo nacimiento» con cena especial y pastel de cumpleaños. Era parte de un estudiado sistema de castigos y premios para quitar toda esperanza de fuga de sus víctimas y anularlas psicológicamente.

Tras un primer tiempo encadenadas en el sótano, en habitáculos separados, a medida que las «educaba» las permitía subir a la primera planta, donde podían tener relación entre ellas. Los abusos sexuales fueron continuos. Michelle Knight llegó a quedar embarazada al menos en cinco ocasiones. En todas ellas, Castro la estuvo golpeando brutalmente en el vientre y la sometió a restricción de comida hasta que la hizo abortar. Gina DeJesus, que también ha contado al FBI que fue obligada a frecuentes actos sexuales, no es consciente de haber quedado embarazada, aunque la gestación pudo haberse interrumpido muy tempranamente por los maltratos.

La única gestación completada fue la de Amanda Berry, que hace seis años dio a luz una niña. El parto tuvo lugar en una piscina de plástico y Michelle actuó de comadrona, bajo amenaza de muerte si el bebé fallecía.

Con el tiempo, Castro comenzó a sacar a pasear a la pequeña Jocelyn. La llevaba al parque –siempre a horas muy tempranas para coincidir con la menos gente posible– y muchos fines de semana iba con ella a ver a su madre, que la niña fue enseñada a llamar abuela. Castro decía a su madre que la había tenido con una novia, y a los vecinos les explicaba que era hija de uno de sus hijos.

Las tres mujeres nunca salieron a la calle. En un par de ocasiones dos de ellas fueron trasladadas al contiguo garaje. No está claro si pudieron salir alguna vez al patio. Algunos vecinos aseguran que eso ocurrió y, extrañados también por haber visto a alguna mujer haciendo señas desde una ventana, avisaron a la Policía. Esta niega las llamadas. Las autoridades indican que desde 2002 solo tuvieron una vez motivo para ir a la casa, para interrogar a Castro por haber dejado a un niño en el autobús escolar durante la hora del almuerzo. No pasaron de la puerta.

La posible negligencia policial, en cualquier caso, estaría al nivel de la del vecindario, formado sobre todo por inmigrantes puertorriqueños, entre ellos tíos de Castro, que hacían la vista gorda ante sus comportamientos extraños. «Nadie quiere ser llamado chafardero», explicó uno de ellos.
Un feliz descuido

El pasado lunes, Castro pidió prestada una cortadora de césped y marchó a arreglar el jardín de su madre. Luego se fue con su hermanoOnil, que vive con ella, a tomar algo. Ese fue el momento aprovechado por Amanda para escapar con su hija. Castro había olvidado cerrar la puerta principal; solo había cerrado la contrapuerta, de marco de aluminio y el resto de material plástico trasparente. Mientras Gina y Michelle se vieron sin fuerzas para probar suerte, ante la convicción de que era otro de los engaños de Castro para castigarlas, Amanda tuvo el coraje adicional, probablemente pensando en su hija.

Al acercarse a la contrapuerta y verla cerrada, comenzó a gritar llamando la atención de los vecinos. Aunque alguno de ellos ha sido saludado después por los medios como el héroe de la liberación, los investigadores insisten en que «la verdadera heroína fue Amanda, que arriesgó su vida».

Ruptura del Concordato y educación sexual. Lilliam Fondeur opina.


Lilliam Fondeur explica que para liberar la sociedad de los dogmas religiosos contrarios a la educación sexual, los derechos sexuales y reproductivos, en la RD hay que romper el contrato del Concordato, firmado por Trujillo y la Iglesia Católica.

Mildred Dolores Mata
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¡Conoce, actúa, exige!


Lilliam Fondeur

 Está llegando la hora de revisar el Concordato. Es en esté antiguo acuerdo que se fundamenta la Iglesia Católica para deslegitimar los derechos humanos. Para objetar el derecho de los niños, las niñas y toda la población  a recibir educación sexual y reproductiva; una herramienta para salvar vidas.
Lilliam Fondeur, doctora ginecóloga, feminista
 Es en el  Concordato que se sustenta la Iglesia Católica para intentar bloquear las campañas de educación sexual científica que podrían reducir las miles  de vidas truncadas por embarazos en niñas y adolescentes,  una realidad tan evidente como  la sal del mar.

Es en el Concordato que se apoya la Iglesia Católica para que el estado  dominicano a través de las farmacia del pueblo, PROMESE CAL, no ofrezca  anticonceptivos ni preservativo, una estrategia basada en la evidencia  para reducir las muertes por SIDA y muertes maternas.

El  Concordato es un acuerdo  entre el Vaticano y el  dictador Trujillo  Molina, quien tuvo excelentes relaciones con el alto clero de la Iglesia Católica. Un documento contrario a la Constitución por ser violatorio al derecho a la igualdad. Otorga en su Articulo. III a la Iglesia Católica el carácter de sociedad perfecta. ¡inverosímil! 

 Olvidan que el  papa  Benedicto XVI pidió perdón por los escándalos de abusos sexuales a menores, por la gran cantidad de denuncias por pederastia.

En el país, Sencillamente triste y oprimido,  representantes de la Iglesia Católica fueron acusados de violar sexualmente  a nueve menores en el Hogar “La Ciudad de los Niños, San Francisco Javier”, de San Rafael del Yuma, Higüey, en el 2005.

 El Concordato nos compromete  en su articulo XXII a que la enseñanza suministrada por el Estado en las escuelas públicas esté orientada por los principios de la doctrina y de la moral católicas.

En un país democrático, el estado debe velar por una educación crítica no sustentada en una moral o doctrina determinadas.

El Concordado  es un acuerdo jurídico- económico cargado de inequidades.  El Estado se compromete a construir las iglesia y los edificios adecuados del obispo, además asegura a la Arquidiócesis de Santo Domingo y a cada Diócesis una subvención mensual para los gastos de administración y para las iglesias pobres. Sin olvidar que los eclesiásticos están exentos de cualquier impuesto o contribución en razón del ejercicio de su ministerio espiritual, entre otros privilegios.   Un contrato digno de ser revisado.

Invito a leer el Concordato.  Debe ser conocido por la población dominicana, católicos, de las  otras religiones y ateos. ¡Conoce, actúa, exige!.

El Concordato dominicano es sencillamente  un concordato de los años 50’, divorciado de nuestra realidad  y de los derechos humanos.

 www.lilliamfondeur.com
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